El anteproyecto de ley contra el fraude fiscal quiere rebajar el límite de 2.500 a 1.000 euros los pagos en metálico.

El grupo parlamentario socialista plantea la eliminación gradual del pago en efectivo “con el horizonte de su desaparición definitiva”, en una proposición no de ley sobre la orientación del sistema tributario ante la crisis provocada por la Covid-19, que se ha presentado en el Congreso y se debatirá en la Comisión de Hacienda. Fuentes de Hacienda han informado este sábado de que en el anteproyecto de ley contra el fraude fiscal, que decayó con las elecciones, ya figuraba rebajar el limite de 2.500 a 1.000 euros los pagos en metálico.

El fin progresivo del pago en metálico aparece junto a otras medidas de “prevención”, como el impulso de los sellos de excelencia en la contribución fiscal de las empresas, campañas de explicación del destino de los ingresos públicos procedentes de impuestos y la publicidad responsable y respetuosa en términos de conciencia fiscal.

Además, la proposición no de ley insta al Gobierno a una serie de medidas preliminares para mejorar el sistema y que pasan por impulsar en Europa una fiscalidad común adaptada a la nueva realidad económica, clarificar competencias entre administraciones o consensuar la revisión de un nuevo modelo de financiación autonómica.

En la PNL, los socialistas también apuestan por incrementar la periodicidad de los estudios de opinión y política tributaria del Centro de Investigaciones Sociológico (CIS), impulsar mecanismos de adaptación digital de los contribuyentes y fomentar la cultura tributaria responsable.

La medida de desaparición del efectivo consta en las propuestas de “prevención y erradicación” del fraude, entre las que se recogen “impulsar sellos de excelencia en la contribución fiscal de las empresas como medida de reconocimiento social y/o indicador de riesgo reputacional”, “promover campañas de explicación del destino de los ingresos públicos procedentes de impuestos y fomentar la formación y la conciencia tributaria en el ámbito de una educación para la ciudadanía” y “fomentar la publicidad responsable y respetuosa en términos de conciencia fiscal”.


Fuente: La Vanguardia, 13-06-2020