El Gobierno busca enmendar la reforma laboral antes del 2021

El Ejecutivo desea cerrar además la ley del teletrabajo y la de los ‘riders’.

El Gobierno de Pedro Sánchez reactiva de nuevo el desmantelamiento parcial de la reforma laboral del PP. Este martes la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, confirmó que los cambios en la regulación del mercado de trabajo serán una de las patas principales del denominado plan anual normativo de Ejecutivo, con la vista puesta en la “creación de empleo digno”.

Así, prometieron que antes de que acabe el año tres nuevas leyes del área de empleo habrán iniciado su tramitación parlamentaria: la norma sobre el teletrabajo, la de protección de trabajadores de plataformas digitales y, finalmente, la eliminación de los aspectos considerados por el Gobierno como “más lesivos” de la última reforma laboral.

En concreto, con la ley “por la que se modifica la estructura, el ámbito temporal y las condiciones de inaplicación de la negociación colectiva” buscan devolver la prioridad del convenio de sector sobre el de empresa, prorrogar la vigencia de los convenios cuando se negocia su renovación, limitar los descuelgues y la subcontratación, además de matizar “la capacidad de modificación unilateral de las condiciones de trabajo por parte de la empresa”. Todos estos puntos están recogidos en el pacto de coalición que firmaron en su día PSOE y Unidas Podemos.

Frente al escasísimo interés de la patronal por reabrir este melón, los sindicatos mayoritarios llevan semanas reclamando que el Ministerio de Trabajo reinicie la negociación para empezar a desmontar la reforma laboral aprobada durante la Gran Recesión por Mariano Rajoy. Tanto CC.OO. como UGT defienden que la crisis de la Covid-19 no puede seguir retrasando unos cambios que estuvieron a punto de aprobarse a principios del 2019 –fueron paralizados por la convocatoria de elecciones ante la imposibilidad de Sánchez de aprobar los presupuestos del Estado– y que se volvieron a frenar este año, debido al estallido de la pandemia. Es más, los líderes sindicales insisten en la urgencia de cambiar las reglas de negociación colectiva para que estas no sean utilizadas para propiciar rebajas de los salarios.

Mientras, desde junio el departamento de Yolanda Díaz impulsó el diálogo sobre la regulación del teletrabajo y la que busca aclarar por ley que los trabajadores de las plataformas digitales –con los repartidores como principales arietes– son asalariados, con la intención inicial de llevarlas al Parlamento antes de las vacaciones legislativas de agosto. En el caso del trabajo a distancia, fuentes de la negociación destacan que el proceso está a punto de culminar, mientras que la norma sobre los riders sigue dependiendo en buena medida de las diferencias de enfoque entre los ministerios de Asuntos Económicos y el de Trabajo.

El desmontaje de la reforma laboral del 2012 ha generado divisiones internas de calado entre los socios de gobierno. La formación morada ha apostado por un discurso basado en una derogación a fondo, frente a la visión liderada por la vicepresidenta económica Nadia Calviño, que postula cambios quirúrgicos y centrar los esfuerzos en la modernización de las reglas del mercado laboral a través de un nuevo Estatuto de los Trabajadores.

Fuente: La Vanguardia